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Poder, consentimiento y adaptación cultural en el Ashtanga Yoga
Resumen en 5 líneas
El yoga debe ser un espacio seguro y basado en consentimiento.
La verticalidad y la idealización del profesor favorecen abusos y silencios.
Aprendí en India con un maestro indio: honro ese linaje y adapto la enseñanza al contexto occidental con salvaguardas claras.
La responsabilidad principal recae en quien enseña; promuevo agencia en el alumnado para prevenir futuros daños.
Implemento políticas visibles: no relaciones con alumnado actual, consentimiento explícito para ajustes, canal confidencial y formación en trauma.
1) Por qué escribo esto
Escribo porque amo esta práctica y porque cuidar a las personas es la forma más honesta de honrarla. Han circulado testimonios públicos sobre conductas abusivas en la comunidad del Ashtanga Yoga. Esto no es nuevo, y creo que tomar medidas puntuales cada vez que ocurre no resuelve el problema; necesitamos examinar la estructura sobre la que se sostiene el sistema. No voy a juzgar casos o personas específicas. Explicaré cómo entiendo el poder, qué he ido adaptando en mi enseñanza y qué compromisos asumo en mi escuela.
En resumen, sí, poner normas externas ayuda, pero el cambio real llega con una revisión interna. La solución pasa por ese trabajo individual de entender cómo nos relacionamos con el poder. Además, es clave saber pedir ayuda cuando vemos que esa relación no es sana o nos genera sufrimiento. He aprendido a dar a mis alumnos el permiso de ponerme límites, de decirme cuando algo no les gusta y de expresar sus desacuerdos. También les pido que, si alguna vez respondo de una forma menos empática por mi propia desregulación emocional (que sigo trabajando en terapia), me lo digan sin miedo. Que no me otorguen un poder que no merezco.
Aprender a reconocer mis errores, disculparme y ponerme en un plano horizontal con ellos ha sido inmensamente seguro y sanador para ambas partes. Así creamos un espacio donde todos podemos crecer y aprender con más confianza.
2) Lo que aprendí en India (y lo que debo adaptar aquí)
Aprendí muchísimo en India con mi maestro, tanto como alumno como al asistir en sus clases y organizar talleres. Estoy agradecido por su rigor y su transmisión. Al mismo tiempo, el contexto importa.
La relación tradicional guru–shishya puede ser muy vertical y, fuera de su marco cultural, puede reproducir pedestales y silencios. En Occidente trabajamos con otras normas: consentimiento informado, límites explícitos, transparencia, protección de datos y supervisión. Adaptar no es traicionar el linaje: es cuidarlo para que sea digno y seguro aquí.
Consentimiento informado
Una persona acepta libremente, de manera específica y reversible, después de entender qué voy a hacer, por qué y qué alternativas tiene. Puede retirar el consentimiento en cualquier momento sin consecuencias.
Ejemplo: antes de ajustar, explico el objetivo y pregunto: “¿Está bien si te empujo aquí o te pongo aquí la mano?”. Espero un sí claro y puedo volver a preguntar si el ajuste cambia. Recuerdo a cada persona que puede detener el ajuste en cualquier momento y que también puede elegir no recibirlo, sin que esto genere malestar por mi parte.
Límites explícitos
Reglas claras y visibles sobre lo que está permitido y lo que no: roles, tipos de contacto, comunicaciones y relaciones.
Ejemplo: políticas publicadas: “ajustes solo con consentimiento”, “no relaciones íntimas con alumnado actual”, “no mensajes privados para asuntos del estudio; usar solo el correo de la escuela”.
Transparencia
Compartir públicamente políticas, procesos y decisiones relevantes: cómo reportar, quién recibe los reportes, tiempos de respuesta y formación del profesorado.
Ejemplo: en la web y en la sala publico el código de conducta.
Protección de datos
Cumplir con las normativas (p. ej., RGPD): recoger solo lo necesario, guardar con seguridad, acceso restringido, plazos de conservación y respeto a los derechos de la persona.
Ejemplo: bajo ninguna circunstancia se compartirán datos personales o sensibles públicamente, ni se usarán como forma de “enseñanza” o “corrección”. Está expresamente prohibido que un profesor repita ante el grupo o en redes sociales información que un alumno compartió en confianza durante un curso para reprender, desacreditar o atacarlo, ya sea en el momento o años después. Cualquier incumplimiento implicará la retirada inmediata del contenido, una disculpa (privada y, cuando corresponda, pública), medidas disciplinarias y, si es necesario, acciones legales y reporte a plataformas/autoridades.
Supervisión
Espacios regulares de revisión profesional (con una supervisora externa o entre pares) para reflexionar sobre casos, sesgos y límites, y mejorar la práctica. No es control punitivo; es cuidado y calidad.
Ejemplo: sostengo una reunión mensual con una especialista en trauma para revisar situaciones difíciles y ajustar protocolos.
3) Verticalidad, pedestal e impacto en el consentimiento
El abuso prospera cuando los profesores se colocan (o son colocados) en un pedestal. Esa asimetría distorsiona el consentimiento: incluso si dos adultos “acuerdan”, el vínculo docente–alumno introduce dependencia, expectativas y miedo a perder pertenencia.
Por lo tanto, mi estándar profesional es claro: no mantener relaciones íntimas/románticas con estudiantes actuales. Si alguna vez surgiera un vínculo personal, habría que poner fin a la relación docente, establecer tiempos y límites verificables, y solo entonces, en igualdad de condiciones, se consideraría cualquier relación entre adultos.
4) Agencia sin culpas
La responsabilidad principal por cualquier daño recae en el docente (y en las instituciones). Al mismo tiempo, quiero que el alumnado tenga herramientas hoy: pedir consentimiento, decir no, buscar otra perspectiva y reportar sin miedo.
Esto no desplaza culpas hacia atrás; previene hacia adelante. Honro a quienes han hablado: las creo, las escucho y las apoyo.
Compasión que pone límites
Mi práctica me recuerda que cada persona es más que sus actos. Aun así, el amor también pone límites. Puedo desear la sanación de quien causó daño y, al mismo tiempo, proteger a la comunidad con consecuencias claras, sin avergonzar ni perseguir a nadie. Prefiero el proceso al linchamiento, la reparación a la venganza y el cuidado a la indiferencia.
5) Mis compromisos (vigentes algunos desde hace tiempo y otros, desde ahora)
Código de conducta público
Trato respetuoso y límites claros de rol.
No relaciones íntimas/románticas con estudiantes actuales.
No represalias contra reportes hechos de buena fe.
Consentimiento explícito para ajustes
Preguntar antes de tocar.
Sistema claro de opt-in/opt-out y posibilidad de retirar el consentimiento en cualquier momento.
Si un ajuste implica zonas sensibles, lo explico y confirmo primero.
Canal confidencial de reporte
Correo dedicado: jose@mysorehouse.es
Acuse de recibo en ≤72 h; opciones de acompañamiento; derivación a apoyo psicológico y, cuando corresponda, orientación legal.
Manejo de datos conforme a la normativa (p. ej., RGPD).
Formación y supervisión
Formación en enfoques informados por trauma y prevención del abuso.
Supervisión externa / entre pares para revisar lenguaje, límites y prácticas.
Transparencia en sala y web
Publico el código y el protocolo de consentimiento en la web y de forma visible en la sala.
Recordatorios periódicos a la comunidad.
6) Confidencialidad, no exposición pública y anti-represalias
En mi escuela no solicito información personal sensible (salud mental, historial de trauma, orientación sexual, situación migratoria, etc.) salvo que sea estrictamente necesaria para tu seguridad en la práctica.
Si decides compartir algo, lo trataré con confidencialidad: no lo repetiré ante el grupo ni lo usaré como herramienta pedagógica sin tu consentimiento explícito y renovable.
Prohibido (para mí y para cualquier colaborador):
Exponer tu información privada frente al grupo, ridiculizarla o usarla de forma agresiva.
Reutilizar esa información fuera del contexto original (incluidas redes sociales) para atacar, desacreditar o intimidar, incluso años después.
Cualquier represalia contra quien comparta un testimonio, haga un reporte o discrepe de buena fe.
Consecuencias y reparaciones si algo así ocurriera
Retirada inmediata (24–72 h) de cualquier contenido que revele datos privados.
Disculpa directa y, cuando corresponda, una disculpa pública del mismo alcance que la exposición.
Restitución del cuidado: oferta de apoyo profesional (orientación/terapia) y acompañamiento para ejercer derechos (p. ej., retirada de contenidos, denuncias en plataformas).
Medidas internas: advertencia formal y formación obligatoria; suspensión temporal; rescisión y no colaboración futura en caso de gravedad o reiteración.
Protección de datos: notificación a la persona afectada en caso de vulneración; corrección o supresión de datos según la normativa.
Acoso continuado en redes: activar retirada de apoyo y espacios (desplatforming) y, si corresponde, reporte a plataformas y asesoramiento legal.
Contacto confidencial: jose@mysorehouse.es — Respondo en ≤72 h. No habrá represalias por reportar de buena fe.
7) Sobre las denuncias anónimas
He visto que últimamente, a raíz de estas situaciones, hay perfiles anónimos en redes sociales que denuncian supuestos abusos de profesores.
Quiero dejar claro que no confío en denuncias que provengan de perfiles anónimos. Para hacer este tipo de señalamientos es fundamental la transparencia y la responsabilidad. Un perfil anónimo puede apuntar a profesores por intereses personales o con intenciones de exculpación, y eso no contribuye a un entorno de justicia ni de verdadera reparación.
8) Si ya sufriste exposición o acoso: qué puedes hacer ahora
(Orientaciones prácticas; no sustituyen asesoramiento legal profesional).
Cuídate primero. Busca apoyo emocional (persona de confianza, terapeuta). Si hay riesgo, prioriza tu seguridad.
Guarda pruebas. Capturas (con fecha/hora), enlaces, usuarios, testigos. Evita editar; conserva originales.
Pide retirada de contenido. Escribe a la persona responsable y a la plataforma (IG, etc.). Expón que son datos personales/sensibles compartidos sin consentimiento. Solicita eliminación inmediata y evita confrontaciones públicas prolongadas.
Plantilla breve:
Hola, [Nombre]. El [fecha] compartiste información personal mía obtenida en [curso/sesión]. No autorizo su difusión.
Te pido que elimines de inmediato ese contenido y cualquier copia, y que te abstengas de volver a compartirlo.
Este mensaje no busca conflicto, solo proteger mi privacidad y bienestar. Gracias por confirmarme por escrito la retirada.
Ejercer tus derechos de datos (RGPD, si aplica). Derecho de supresión (“derecho al olvido”) y limitación del tratamiento. Pide identificación del responsable del tratamiento y canal oficial. Plazo de respuesta: 30 días.
Plantilla RGPD (email formal):
Asunto: Ejercicio de derechos RGPD – Supresión de datos personales
Solicito la SUPRESIÓN de mis datos personales difundidos en [canal], obtenidos en [curso/fecha], y la cesación de cualquier tratamiento y difusión futura.
Pido confirmación por escrito en un máximo de 30 días y detalle de las medidas adoptadas.
Firma/Nombre
Reporta en la plataforma. Usa “acoso”, “divulgación de información privada” o “suplantación”. Adjunta pruebas.
Pide apoyo a la escuela/comunidad. Si ocurrió en un curso, escríbeme a jose@mysorehouse.es. Puedo solicitar retirada, mediar, ofrecer acompañamiento y activar medidas internas.
Valora asesoramiento legal en casos de daños reputacionales, amenazas o persistencia.
Protege tus espacios digitales. Restringe/bloquea, ajusta la privacidad y guarda un registro de incidentes (fecha, captura, acción).
No estás sola. Puedes pedir a otra persona que envíe comunicaciones en tu nombre si te resulta activante.
9) Nuestro proceso cuando recibimos un reporte
Escucha y cuidado: lo primero es atender a la persona con respeto y empatía, asegurando que se sienta escuchada y acompañada.
Registro (si la persona lo desea) y opciones: si quiere, se deja constancia del reporte en un archivo confidencial. También se explican de manera clara las opciones disponibles para decidir cómo seguir.
Medidas provisionales cuando corresponda: en caso de riesgo o necesidad inmediata, se toman acciones preventivas mientras se revisa la situación.
Derivaciones: cuando es necesario, ofrezco información y contacto de profesionales externos (psicólogos/as, abogados/as especializados) o de servicios públicos adecuados, de modo que la persona pueda contar con el apoyo que necesite.
Revisión proporcional a la gravedad: se valoran los hechos y se adoptan medidas proporcionales, siempre priorizando la seguridad y el cuidado.
Cierre con la persona: se explica qué medidas se tomaron, cuidando la privacidad de todas las partes involucradas.
10) Preguntas frecuentes
¿Esto “culpa a las víctimas”?
No. La responsabilidad principal es del docente. Hablar de agencia del alumnado busca prevención futura, no desplazar culpas por daños pasados.
“Pero eran adultas y consintieron.”
La asimetría docente–alumno puede comprometer el consentimiento. Por eso la buena práctica prohíbe relaciones íntimas/románticas con alumnado actual y exige separación de roles y tiempos.
¿Por qué no doy nombres?
Este texto es preventivo y se centra en mi ámbito de acción. Nombrar o no a terceros depende de procesos y evidencias fuera de este comunicado. Aquí priorizo políticas claras y cuidado.
11) Cierro con esto
Sigo aprendiendo. Valoro profundamente India y a mi maestro. Y elijo adaptar la enseñanza a Occidente con límites, consentimiento y transparencia. Así la práctica se vuelve más honesta, más segura y también más profunda.
Me da esperanza ver cómo la comunidad de yoga se ha posicionado de manera clara y enérgica ante este caso. Ojalá esa misma claridad y compromiso puedan extenderse también a otros escenarios donde el sufrimiento humano es evidente —como en Palestina, Ucrania, Sudán y tantos otros lugares del mundo donde la vida y la dignidad están siendo atacadas. Con frecuencia, frente a estos contextos, se ha invocado una supuesta “neutralidad necesaria”. El yoga nos recuerda que la compasión no es indiferencia: nos llama a estar presentes incluso cuando duele mirar.
Compromiso adicional
Además de lo escrito aquí, me comprometo a hablar abiertamente de este tema no solo en los próximos cursos que impartiré en Madrid, Murcia, Buenos Aires y Uruguay, sino también en futuras talleres y encuentros. Quiero que esta conversación forme parte de la enseñanza continua, en diálogo directo con quienes practican conmigo.
Jose Carballal
Mysore House Madrid
Contacto confidencial: jose@mysorehouse.es
Aviso: este texto no constituye asesoría legal ni determina hechos sobre personas concretas. Se ofrece de buena fe para prevención, ética y cuidado en mi escuela.



